NotebookLM ahora se llama Gemini Notebook.
Google confirmó el cambio de nombre el 16 de julio de 2026. Pero si nos quedamos solo con el rebranding, nos perdemos lo importante: el producto sigue existiendo como aplicación independiente y, al mismo tiempo, empieza a funcionar como una capa de contexto compartida con Gemini, Google Search y el resto del ecosistema de Google.
También gana capacidades que lo alejan del simple resumen de documentos. Puede ejecutar código en un ordenador seguro en la nube, hacer análisis más complejos, buscar fuentes, crear gráficos y generar archivos como PDF, Word, Excel o PowerPoint.
La pregunta para una empresa no es si el nuevo nombre es mejor. La pregunta es qué parte de este sistema conviene usar, con qué fuentes y bajo qué controles.
¿NotebookLM desaparece?
No. Google dice de forma explícita que Gemini Notebook es el mismo producto independiente, ahora integrado en más lugares.
NotebookLM nació en 2023 como Project Tailwind y después adoptó el nombre que todos conocemos. Su diferencia frente a un chatbot general era sencilla: trabajaba sobre las fuentes que tú elegías y acompañaba sus respuestas con citas para que pudieras comprobarlas.
Esa idea se mantiene.
El cambio a Gemini Notebook incorpora el producto a la familia Gemini y refleja una evolución más profunda: tus cuadernos ya no viven únicamente en una aplicación aislada. Puedes acceder a ellos desde Gemini, sincronizar fuentes e instrucciones y, próximamente, utilizarlos también dentro del modo IA de Google Search.
Google afirma que más de 30 millones de personas y 600.000 organizaciones ya utilizan el producto. El cambio de nombre parece una forma de convertir aquella herramienta experimental de Google Labs en una pieza estable del ecosistema Gemini.
Los cuadernos ya están dentro de Gemini
La primera novedad importante es la sincronización.
Los cuadernos que creas en Gemini Notebook pueden aparecer en la navegación de la aplicación Gemini. Si cambias el nombre, añades una fuente o modificas las instrucciones personalizadas en una aplicación, los cambios se sincronizan con la otra.
También puedes crear un cuaderno directamente desde Gemini, incorporar archivos, páginas web o contenido de Google Drive y mantener una conversación continua sobre ese proyecto.
Esto resuelve un problema bastante común. Hasta ahora, una investigación podía empezar en Gemini, continuar en NotebookLM y acabar repartida entre varios chats y documentos. El nuevo sistema intenta que el cuaderno se convierta en una base de conocimiento persistente para ese trabajo.
Además, puedes añadir conversaciones anteriores de Gemini a un cuaderno. Esas conversaciones pasan a formar parte de su contexto y aparecen como fuentes de solo lectura en la aplicación independiente.
Eso resulta útil para proyectos que duran semanas: una investigación, la preparación de una formación, el análisis de un cliente o la creación de un plan de negocio. Ya no tienes que explicar desde cero el contexto en cada conversación.
Gemini y Gemini Notebook no responden igual
Aquí hay un matiz importante.
Según la documentación de Google, cuando usas el chat dentro de Gemini Notebook, las respuestas se basan exclusivamente en las fuentes del cuaderno. Cuando abres ese mismo cuaderno desde Gemini, la respuesta puede combinar las fuentes con búsqueda web y otras herramientas de Gemini.
No es una diferencia menor.
Si necesitas comprobar qué dice exactamente un contrato, un manual interno o un conjunto de informes, el entorno independiente y limitado a fuentes ofrece un marco más controlado. Si estás explorando un mercado, completando información o buscando perspectivas nuevas, Gemini puede ampliar el trabajo con la web y sus herramientas.
Una opción no es automáticamente mejor que la otra. Sirven para momentos distintos:
- Gemini Notebook para analizar y producir a partir de un conjunto de fuentes seleccionadas.
- Gemini para mantener un proyecto continuo y combinar esas fuentes con búsqueda y herramientas externas.
Conviene saber en qué modo estás. Una respuesta basada solo en documentación interna no tiene el mismo alcance que otra enriquecida con información de internet.
Un ordenador seguro en la nube para cada cuaderno
La novedad técnica más relevante es que Google ha empezado a incorporar un ordenador seguro en la nube dentro de cada cuaderno.
Esto permite que Gemini Notebook escriba y ejecute código para analizar datos, transformar información y crear resultados más complejos. Google habla de más de cien capacidades de software preparadas para ayudar en tareas de investigación.
Vamos a aterrizarlo.
Imagina que subes varias hojas con ventas de países distintos, cada una con formatos de fecha, moneda y columnas diferentes. Antes podías pedir un resumen o hacer preguntas. Ahora el sistema puede escribir código para normalizar los datos, calcular indicadores, encontrar diferencias y generar un gráfico.
O puedes combinar documentación técnica, datos de uso y notas de proyecto para producir una guía, un plan de implantación y una presentación.
Esto convierte el cuaderno en algo más cercano a un entorno de análisis que a una libreta con IA.
La función se lanzó primero para usuarios de Google AI Ultra y determinados clientes de Workspace con accesos ampliados de IA. Google anunció su despliegue para usuarios Pro en la web durante las semanas siguientes. Como ocurre con muchas novedades, la disponibilidad real depende del plan, la cuenta y la región.
Nuevos formatos: del análisis al entregable
Gemini Notebook también amplía mucho los formatos que puede producir desde el panel Studio.
Google menciona:
- Visualizaciones y gráficos en PNG o SVG.
- Documentos en PDF, DOCX, Markdown o texto.
- Imágenes en PNG, JPG o GIF.
- Datos estructurados en CSV o JSON.
- Hojas de cálculo de Excel.
- Presentaciones de PowerPoint.
Los resultados se pueden descargar y, según Google, editar después de generarlos.
Hasta ahora, una de las fortalezas de NotebookLM era transformar fuentes en resúmenes de audio, vídeos, mapas mentales, guías o preguntas frecuentes. Con los nuevos formatos, el producto da un paso más: no solo ayuda a entender la información, sino que intenta convertirla en un entregable utilizable.
Para una empresa puede significar pasar de varios informes y hojas de cálculo a un análisis con gráficos y una presentación inicial. Para una persona que imparte formación, puede convertir fuentes y documentación en una guía, ejercicios y materiales adaptados a distintos públicos.
Ojo: que el archivo salga terminado no significa que el trabajo esté terminado. Un Excel puede contener fórmulas equivocadas. Un gráfico puede destacar una relación engañosa. Una presentación puede simplificar demasiado una conclusión.
El formato profesional no sustituye la revisión.
Ahora puede ayudarte a encontrar las fuentes
NotebookLM era especialmente útil cuando ya llegabas con buena documentación.
La nueva versión puede empezar con una pregunta todavía poco definida, buscar fuentes relevantes con Google Search y proponerte materiales para construir el cuaderno. También puede recurrir a Gemini Deep Research.
Esto reduce la barrera de entrada, pero cambia parte de la responsabilidad.
Si tú seleccionas todos los informes, sabes de dónde viene el contexto. Si el sistema ayuda a descubrirlos, debes revisar por qué ha elegido esas fuentes, qué perspectivas faltan y si la información es suficientemente actual y fiable.
Google mantiene que el usuario controla qué fuentes se añaden al cuaderno y que las respuestas siguen mostrando atribución. Esa revisión es la que separa una investigación asistida de una recopilación automática de enlaces.
Lo que todavía debes hacer en la aplicación independiente
La integración con Gemini no traslada todas las funciones.
Google explica que los artefactos del panel Studio siguen siendo exclusivos de Gemini Notebook. Los resúmenes de audio y vídeo, las infografías, las presentaciones y otros materiales no se generan desde el cuaderno abierto en la aplicación Gemini.
También hay límites de sincronización. Los cuadernos compartidos creados en NotebookLM no aparecen actualmente en Gemini. Y los cuadernos que incorporan conversaciones de Gemini tienen restricciones de uso compartido.
Por tanto, no estamos ante una fusión completa.
Gemini funciona como una puerta de acceso más conversacional y conectada. Gemini Notebook sigue siendo el espacio especializado para gestionar fuentes, verificar citas y crear artefactos.
Privacidad: mismo cuaderno, reglas distintas
La integración obliga a prestar atención a los datos.
Google indica que los archivos añadidos a Gemini Notebook y las conversaciones mantenidas dentro del producto no se usan directamente para entrenar sus modelos fundacionales, salvo que envíes comentarios. En Google Workspace, la compañía afirma además que las fuentes subidas permanecen privadas salvo que decidas compartir el cuaderno.
Sin embargo, cuando conversas con un cuaderno desde la aplicación Gemini, esos chats se guardan según la configuración de actividad de Gemini y se tratan conforme a su centro de privacidad.
Además, desactivar o borrar la actividad de Gemini no elimina automáticamente los datos que permanecen dentro de Gemini Notebook.
Para un uso personal puede parecer un detalle. En empresa conviene convertirlo en una decisión explícita:
- Qué fuentes se pueden subir.
- Desde qué cuenta y producto se trabaja.
- Qué conversaciones pasan a formar parte del cuaderno.
- Quién puede acceder o colaborar.
- Qué contenido se puede compartir.
- Qué política de retención aplica en cada servicio.
El nombre común no convierte automáticamente ambos entornos en el mismo tratamiento de datos.
Casos de uso que sí tienen sentido
Yo veo cuatro casos especialmente claros.
Investigación con fuentes verificables. Reunir normativa, informes, estudios y documentación interna; comparar afirmaciones y mantener las citas cerca de cada conclusión.
Análisis de datos con contexto. Combinar hojas de cálculo con informes explicativos, ejecutar cálculos y producir una primera visualización o un PDF para revisión.
Formación y onboarding. Convertir manuales, procedimientos, vídeos y preguntas frecuentes en materiales, resúmenes de audio, ejercicios y guías adaptadas.
Preparación comercial o estratégica. Centralizar documentación de producto, investigación de mercado y notas internas para preparar reuniones, objeciones y presentaciones.
En todos ellos, el valor no está en subir muchos archivos. Está en diseñar un cuaderno con una finalidad concreta y fuentes que merezcan confianza.
Si el reto es que un equipo aprenda a trabajar así con fuentes, criterios y revisión, encaja mejor en una formación en IA generativa que en una sucesión de tutoriales. Para comparar esta evolución con el ecosistema de OpenAI, puedes revisar qué cambia con ChatGPT Work.
El error sería tratarlo como un cajón para todo
Cuando una herramienta permite acumular cientos de fuentes, la tentación es crear un gran cuaderno con toda la empresa.
No suele ser buena idea.
Un cuaderno de onboarding, otro para una investigación de mercado y otro para preparar una propuesta tienen objetivos, permisos y ciclos de vida diferentes. Mezclarlos aumenta el ruido y hace más difícil saber por qué aparece una respuesta.
Yo definiría para cada cuaderno:
- El objetivo del trabajo.
- Las fuentes autorizadas.
- La diferencia entre información interna y web.
- Los entregables esperados.
- La persona que revisa.
- Cuándo se actualiza o elimina.
Gemini Notebook puede ejecutar más trabajo que NotebookLM. Precisamente por eso necesita más criterio, no menos.
Mi lectura práctica
El cambio de NotebookLM a Gemini Notebook es coherente con la dirección de Google: convertir Gemini en la puerta de entrada a proyectos que conservan contexto y conectar esa conversación con herramientas especializadas.
La novedad no es solo tener un nombre más reconocible. Es pasar de una herramienta que entiende tus documentos a un entorno que puede descubrir fuentes, razonar sobre ellas, ejecutar código y producir archivos terminados.
Eso abre oportunidades reales para investigación, formación, análisis y documentación empresarial.
Pero también mezcla dos lógicas: un cuaderno cerrado y basado en fuentes, y un asistente general capaz de buscar y usar otras herramientas. Si una empresa no distingue ambas, puede perder justo lo que hacía valioso a NotebookLM: saber de dónde sale cada respuesta.
La herramienta es lo de menos si no hay un proceso detrás.
Antes de crear cuadernos para todo el equipo, conviene elegir un caso de uso, revisar fuentes, permisos y privacidad, y decidir qué resultado necesita validación humana. Ahí es donde Gemini Notebook puede dejar de ser una novedad interesante y convertirse en una pieza útil del trabajo diario.
Fuentes oficiales consultadas
- Google: NotebookLM is now Gemini Notebook
- Google: Do better research with NotebookLM
- Google Workspace: Gemini Notebook for business
- Ayuda de Google: Notebooks en aplicaciones de Gemini
- Ayuda de Google Gemini: Create and use notebooks in Gemini Apps
- Ayuda de Google: Add or discover new sources for your notebook